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Chiqui Pérez

Chiqui Pérez
Chiqui Pérez : Voz.
José Carlos Machado : Contrabajo
Churchi Méndez : Batería
Augusto Báez : Piano

Chiqui PérezLa excepcional voz negra de raíces canarias rescata la esencia más pura de los clubes en nueve clásicos de la canción de autor, del pop y del jazz.
El color del aire es un disco para escuchar cuando se ama. Para el antes, el durante y el después. Rescata el ambiente de los más famosos clubes de música de todos los tiempos, a medio camino entre la despedida en blanco y negro de Bogart y Bergman en Casablanca y el murmullo de la gente, el humo espeso y las copas del Ricks’ Café, de donde sólo sobresale un femenino y sensual hilo de voz.
El color del aire es sobre todo Chiqui Pérez y, con ella, como un torrente, el homenaje a las más grandes voces de la música negra, como Billie Holliday, Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Shirley Horn, Hellen Merrill, Cassandra Wilson, Diane Chuur, Diana Krall, Bessie Smith, Nina Simone, Sade y Soledad Giménez (de Presuntos Implicados), en un viaje a las dos orillas del Atlántico, desde Canarias a Cuba, con escala en Brasil y el Harlem.
El nuevo trabajo de Chiqui Pérez, una de las voces más privilegiadas y curtidas del panorama musical español, ofrece nueve clásicos del jazz, del pop y de algunos de los cantautores. Con este homenaje a Vinicius de Moraes, Silvio Rodríguez, los hermanos Senante, Jorge Drexler y Andrés Molina, entre otros, la cantante se desnuda, susurra al oído las historias que un día la hicieron estremecer y las comparte con un público al que trata de tú, al que se acerca lentamente, mirándole a los ojos, acariciando su piel, despertando todos sus sentidos.

El Color del Aire será prescrito por los profesionales de la medicina como el mejor bálsamo para sobrevivir a los convulsos primeros años del siglo XXI.
“Es el reflejo de una personalidad más tolerante, más serena, más atenta a la esencia de las cosas”, comenta la cantante, con más de 130 conciertos en directo por casi todas las localidades de las Islas Canarias y los escenarios de Madrid y Barcelona.
El álbum está producido para Estudios Multitrack por el saxofonista Kike Perdomo, productor de sus dos últimos discos propios y de álbumes míticos en España como el étnico Mbalax, además de los de Jazzborondón, Carlos Sánchez, José Carlos Machado y Adolfo Peña, entre otros. Las canciones del álbum son el resultado de una selección, donde se desecharon más de 45 tomas. Cada una de ellas se grabó en directo, tocando toda la banda a la vez.

El Color del Aire está grabado íntegramente en el sistema digital Protools. “Es un disco tocado a cámara lenta”, en palabras de Kike Perdomo. “Todo está suavizado, estirado; no hay ningún tipo de golpes, la voz es el principal instrumento”. Los músicos que la Chiqui Pérezacompañan en esta aventura son José Carlos Machado (contrabajo), Churchi Méndez (batería) y Augusto Báez (piano).
Moderno, lírico y sincrético, Peterson funde el espíritu del blues más auténtico con las grandes corrientes de la música negra actual, del rhythm and blues al funk, con las sombras de Hendrix y Prince planeando sobre el conjunto de su música.
Este trabajo cuenta con la colaboración financiera de la Sociedad Canaria para la Artes Escénicas y la Música (Socaem).
Chiqui Pérez incluye una receta para el mejor disfrute de El color del aire: “El jazz es el estilo musical del que más puedes aprender, pero no hay que entenderlo, sino disfrutarlo, como cuando visitas una exposición de arte contemporáneo”. En el plano más estrictamente personal, se lo dedica a su padre, ya fallecido, del que asegura le enseñó a ser una gran oyente y consumidora de todos los estilos musicales.
LAS CANCIONES
Chiqui Pérez
muestra en este disco aquellas canciones que han marcado su vida personal y su trayectoria musical. “Son esos temas que crees que han sido compuestos para ti, un espejo que refleja una situación que has vivido o el caso de una persona que conoces; las asumes totalmente y forman parte indisoluble de tu vida”. Por eso recalca que El color Chiqui Pérezdel aire “no es una demostración de lo que sé hacer, sino de hasta cuánto lo siento”, con el fin de orientar al público hacia “el placer de las cosas sencillas, cálidas, acogedoras”.
En “A qué cantar”, Chiqui recupera la voz de Andrés Molina, uno de los tres fundadores del Taller Canario de la Canción (junto a Pedro Guerra y Rogelio Botanz) al que considera “uno de los mejores cantantes de España”. Le sigue “Eu sei que voite amar”, de Vinicius de Moraes y A. C. Jobim, un bossa clásico que en esta versión alcanza sus cotas más altas de sensibilidad.
Su prodigiosa voz también se descuelga suavemente por la partitura de “Ojalá” (Silvio Rodríguez), donde reivindica sus orígenes y una de sus mayores influencias a lo largo de su dilatada trayectoria. Le siguen unos sentidos “Aires de Lima”, el popular canto de Gran Canaria de influencias andinas, tamizados jazzísticamente por Juan Carlos Martín.

En “Ausencia”, Chiqui Pérez rescata el mítico tema de Caco y Fernando Senante “una de las más grandes canciones de amor de todos los tiempos” , mientras regresa a los aires brasileños con “Todo giraba”, de Jorge Drexler.
De Edward C.Redding recupera “The end of a love affair” , como la conquistó en una versión de Chaka Khan y de T.Monk, Bernard Hanighen y Charles C.Williams interpreta el clásico de jazz “Round Midnight”, que siempre ha incluido en su repertorio.
Su aportación personal es “Recordándote”, una composición surgida de una historia de desamor del pianista Augusto Báez con letra de la propia Chiqui.
BIOGRAFÍA
Chiqui Pérez (Santa Cruz de Tenerife, 1965) reconoce que su cuna musical fue la academia de BBMartin, donde entró de cabeza en el mundo del jazz. A mediados de los ochenta funda Jazzborondón y recorre escenarios de todas las islas con estandars de jazz que marcarían toda su carrera posterior. Simultanea esta formación con Samborondón, en los que se adivinan influencias de Veloso, Páez, Silvio y la Trova Cubana.

Chiqui PérezMarcha a Barcelona, donde cursa estudios en el Aula de Música Moderna y funda el cuarteto vocal Baobab, que alcanza cierto prestigio en los clubes de la Ciudad Condal. Por entonces, se alza con el Primer Premio del Festival de Jazz de Getxo.
A los dos años regresa a Tenerife, donde traslada la experiencia de Baobab con Chiqui en Cuarteto, formación con la que obtiene el Primer Premio del VI Certamen de Jazz “Canarias me suena”. En el cd recopilatorio del concurso -hoy en día una auténtica pieza de coleccionista- registra una mítica interpretación del Route66, y gira por todas las islas.
En 1994 graba para Manzana “Todo va bien”, donde interpreta diez textos de Pedro Guerra y dos de José Carlos Machado. Además, es seleccionada para representar a España en el Festival Europeo de la Canción, que ese año se celebra en Thesaloniki (Grecia). Interpreta “Qué pasa, qué pasa” (de Pedro Guerra), su actuación no pasa desapercibida para el jurado y alcanza el segundo puesto. A su vuelta, sigue su circuito de actuaciones por Canarias y Península.
En 2000 graba en Z Records su segundo disco, “Sin Red”, con el que llegó a ocupar el Disco Rojo de Cadena Dial en todo el país durante dos meses consecutivos.
En 2003 presenta “El color del aire” (Estudios Multitrack).
DISCOGRAFIA
“Route66 y Straighten up” and fly right. Canarias me suena. Vol6. 1991.
“Todo va bien”. Manzana. 1994.
“Sin Red”. Z Records. 2000.
“El Color del Aire”. MultitracK. 2003.